ATME alerta del síndrome del militar olvidado

El militar realiza un trabajo que no se ve, que no es tangible y que no es valorado por una amplia mayoría de los ciudadanos a los que sirve, pero que afecta a la libertad y seguridad de todos ellos.

El próximo 29 de enero se celebrará el Pleno Extraordinario sobre retribuciones solicitado por ATME.

Leganés, 25 enero de 2021

Una vez más, en la trinchera. Este sería el comienzo de muchos libros de acción bélica, pero es el comienzo de lo que siempre sucede cuando no se hace justicia con los militares de nuestras Fuerzas Armadas.

Una vez más, son ya incontables, se ha dejado pasar la oportunidad de introducir en los Presupuestos Generales del Estado del año 2021 medidas que hagan justicia a estos servidores públicos que son los militares.

Se ha vuelto a dejar postergados a los soldados y marineros que han permanecido velando a nuestros fallecidos en la pandemia, que han limpiado de nieve las carreteras y ciudades, que han estado apagando los incendios que han asolado nuestro país, que han apoyado a la población civil en las inundaciones o han velado por nuestra seguridad o los intereses de nuestra nación en misiones internacionales; esos militares, siempre abnegados, que han antepuesto el servicio a su familia e, incluso, a su propia seguridad.

Los sanitarios alertaron del síndrome del sanitario quemado. Desde ATME estamos dando voz de alarma de que nuestros militares están al borde del olvido sistemático, detectándose el síndrome del militar olvidado, con la complacencia de grupos parlamentarios que no son capaces de unirse para la defensa de sus militares. Esos servidores públicos que, hace no mucho tiempo, se vieron avasallados con palabras grandilocuentes y vacías de agradecimiento, al acudir en auxilio de todo un país asolado por la pandemia del COVID 19.

Este síndrome, hace que muchos de estos militares no vean un futuro prometedor en las Fuerzas Armadas y huyan de ellas al ver truncadas todas sus expectativas profesionales y retributivas, aumentando las rescisiones de compromiso, las excedencias, las bajas médicas, las licencias, etc.

Los militares, como siempre han hecho, seguirán sirviendo a sus conciudadanos, que siguen depositando en ellos su confianza, como uno de los colectivos mejor valorados. Esa confianza que ellos también albergaban cuando fueron recibidos por la ministra de Defensa, Margarita Robles, para hablar de las retribuciones militares. Tenían la certeza que sería dura, pero mantenían la convicción que su trabajo y sacrificio sería recompensado.

Una vez más, el gobierno y el ministerio de Defensa, han dejado “tirados” a sus militares de tropa y marinería, con un 0,9 de subida salarial, idéntica al resto del sector público, y con una misera elevación del nivel del complemento del empleo del soldado/marinero, del 13 al 14 (unos 24 €), olvidando al resto de la escala.

El día 19 de septiembre los militares salieron a la calle, liderados por dos asociaciones de tropa y marinería, para hacer historia, representando no solo a ellos, sino al resto de escalas

Hicieron lo que nadie había hecho hasta la fecha, manifestarse en defensa de sus intereses retributivos y profesionales, dentro de la ley, comenzando su marcha en el Congreso de los Diputados y finalizando en el Ministerio de Hacienda. Sin miedos, sin ocultarse, con valor y arrojo como se les presupone. Rompieron el miedo y el tabú que muchos militares tienen a esa palabra: manifestarse en defensa de sus derechos e intereses.

Los españoles vieron por las calles de Madrid a sus soldados, gritando dignidad para sus retribuciones y su carrera militar, dejando oír su voz para que se escuchase lo que muchos no quieren o no se atreven a decir. Y la respuesta del gobierno ha sido ignorarlos: migajas contra disponibilidad permanente, jornadas sin horario y abnegación.

Que nadie piense que cejarán en su empeño, que nadie dude que cada vez serán más. El miedo se va perdiendo paulatinamente, gracias al ejemplo dado el 19 de septiembre.

Es necesario y de justicia enmendar el olvido que se produce con unos servidores públicos que han jurado dar su vida por todos y cada uno de los ciudadanos de este país.

No pueden ser pagados con fórmulas de mal pagador, palabras de agradecimiento y la nada.

Este 29 de enero se celebrará en el Ministerio de Defensa el Pleno Extraordinario solicitado por ATME y una parte de las asociaciones profesionales presentes en el COPERFAS, donde se espera que el Ministerio de Defensa presente su propuesta para la actualización de las retribuciones militares.

Como bien decía el lema de la histórica manifestación de septiembre: MENOS PALABRAS Y MAS HECHOS.

 

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