La mujer cumple 30 años en las FAS. ¿30 Años, de qué? ¿30 años, para qué?

Artículo de opinión

Este año se celebran los 30 años de la mujer como miembro de las Fuerzas Armadas. 30 años de lucha por conseguir una integración, por ser uno más dentro de esta gran institución que para muchos es una  forma de vida.

Podemos celebrar que desde hace 30 años la mujer está presente o que desde hace muchos años estamos representadas en la escala de tropa. Podemos celebrar que somos de los pocos ejércitos que nos tienen en primera línea, o que existen mujeres distinguidas en la Orden General, o que tienen el valor  acreditado, o las que tienen un hecho de armas reconocido, cosas que antes eran  impensables porque son cosas de hombres… Podríamos celebrar mil cosas, pero en ninguna de ellas una mujer estaba sola, a su lado estaban cientos de hombres que  abrieron el camino para la profesionalización del ejército, compañeros que, codo a codo, trabajaron por un fin común olvidándose de religión, raza o SEXO.

Tenemos organismos que nos diferencian, … otro logro tras 30 años de trabajo, un Observatorio de “igualdad”…. un órgano específico independiente a los estatales que vigila los casos de malos tratos o  acoso…..Tenemos premios que bajo el nombre de una compañera fallecida se  otorgan  cada   año   (fue   la  primera  mujer fallecida en ZO)……Tenemos uniformidad diferente, tenemos pruebas físicas  distintas. Tenemos… tras 30 años no tenemos nada. Hace 30 años  muchas mujeres trabajaron con esfuerzo para que se nos respetara como militares, desde  hace  30 años  que demostramos día a día nuestra valía, hace 30 años que estamos integradas en una institución que, aun siendo de tradición machista, nos abrió  sus puertas y nos hicimos un hueco y un nombre convirtiéndonos en miembros por derecho de ella.

Hoy en día lo ganado se pierde a pasos agigantados celebrando individualismos. ¿Cuántos años lleva el hombre como profesional? ¿Cuántos hombres están en primera línea?  ¿Cuál es el nombre del primer militar fallecido en ZO? Estas preguntas no se hacen, no se conoce su  respuesta, no se publicitan porque socialmente no venden.

Como mujer tengo diferencias físicas que en determinadas acciones determinan el modo diferente de realizarlas. No me limita, ni me impide realizarla. Mi condición sexual (¿mi condición sexual  o mi sexo? ¿Porque son cosas muy diferentes?) no me impide ser o no capaz. Me lo impiden los reglamentos, las normas, las órdenes diferenciadas, el seguir siendo noticia.

Lo que de verdad me limita, lo que de verdad llena la mochila que  llevamos a cuestas es que tanto la sociedad como la propia institución ven primero a la mujer olvidándose del militar. El militar demuestra día  a día  que  debe  luchar por anular esa pared que  oculta sus verdaderas cualidades y no es otra  que  la condición sexual o sexo.

30 años ¿para qué? Para que sigamos siendo, 30 años después, mujeres pero, ante todo, militares que trabajamos día a día y codo con codo con compañeros y que, desgraciadamente, hemos dejado de  luchar en  contra de la desigualdad para pasar a luchar y exigir no solo ser bien mandados, sino simplemente ser mandadas sin miedos ni perjuicios.

Simplemente una reflexión.

 

Adelina Elena Torres Díaz


 

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